BREVE RESEÑA BIOGRÁFICA

Benito Prieto Coussent, nace en Ribadeo (Lugo) el 6 de Junio de 1907. Hijo de padres sencillos y sensibles al arte, el niño aprendió de su padre, fotógrafo, los misterios de la luz, la expresión de los retratos y la plasticidad de las cosas. El primer contacto con la pintura lo tendría en la vecindad de la casa del que fuera magnífico pintor del último romanticismo, Dionisio Fierros, cuya anciana y venerable viuda dejaba jugar al niño "Benitín" con los utensilios del pintor. El impacto y la impresión de los cuadros que allí veía, marcaban profunda huella en la imaginación del muchacho.

 A los quince años sería pensionado por la Diputación de Lugo para estudiar en Madrid. Curiosamente, tendría que esperar un año para su ingreso en la Academia de San Fernando, puesto que no tenía la edad mínima reglamentaria. "Llegué a Madrid con pantalón corto", recuerda con nostalgia Prieto. Por supuesto, no perdería el tiempo durante este año de compás de espera. Lo tomó bajo su tutela su paisano Manuel Castro Gil, gran grabador y, a la sazón, jefe de grabadores de la Casa de la Moneda.
Finalmente, en el curso 1923-24, pudo matricularse en la "Escuela Especial de Pintura, Escritura y Grabado" de Madrid. La soñada "Academia".
Los profesores-maestros que enseñaban al joven gallego eran los reputados Cecilio Plá, Manuel Benedito, José Moreno Carbonero y Julio Romero de Torres. Los condiscípulos y amigos de Benito Prieto: muchos bohemios, algunas señoritas-bien, tímidos provincianos, extranjeros transcontinentales... y algunos tan singulares y especiales como Salvador Dalí Domenech.
Benito Prieto Coussent obtuvo los primeros premios de su promoción en Colorido y Composición, en Pintura al Aire Libre  y en Dibujo del Antiguo.

 Una vez concluida su formación en la Academia de San Fernando, y en posesión de un brillante expediente académico, ganaría las oposiciones a plaza de Profesor de Dibujo. Teniendo la posibilidad de elegir entre Madrid o Barcelona, optó por desembarcar en el Instituto de Segunda Enseñanza de la ciudad pontevedresa de Tuy. En aquel Instituto de Tuy, de nueva creación y pionero en los nuevos sistemas pedagógicos impulsados por la República y las reformas metodológicas de Amós Salvador y Giner de los Ríos; podría el joven Benito desarrollar sus arrolladoras inquietudes didácticas y pedagógicas con los muchachos, nunca circunscritas sólo al entorno de las aulas de dibujo o modelado sino expandidas por los mas interesantes lugares de la localidad. Su inculcación a los alumnos se cristalizó en lo que llamaron "Resurrección del Románico" o "Románico del siglo XX" en el Instituto de Tuy  como rezan los titulares de los periódicos de la época. Con el resultado de toda esa inquietud artística, obras dibujadas, modeladas y esculpidas, se montaban celebradas exposiciones a fin de curso. Además el innovador profesor daba clases gratuitas a los obreros, fuera del horario lectivo, en lo que supuso una experiencia pionera de "Formación Profesional", lo que dio lugar a fomentar verdaderas vocaciones.

 Fruto de estos trabajos y experiencias fue, por ejemplo, el labrado de sendos bloques de granito representando al filósofo Sócrates y al literato recientemente fallecido, Ramón Mª del Valle Inclán que se erigieron en monumentos, que contaron con una vida efímera por mor de la inminente Guerra Civil española. Citemos unas letras escritas por D. Pedro Díaz Álvarez alumno que fue de Benito Prieto, testigo y partícipe de todo aquello:

 "Benito Prieto Coussent. Inolvidable profesor de dibujo, pintura, modelado, escultura y poderes ocultos de la mente humana. Tenía 25 años y confesaba, cuando venia a cuento que se mantenía virgen y puro. Para nosotros en aquel tiempo, venia a ser algo así como un artista del Renacimiento.  Sabía de Anatomía más que un médico, y en sus dibujos, no se le escapaba ni una arteria digital. Su primera lección, consistió en romper con rabia y con razón, láminas con amanerados perfiles clásicos: ¡Esto es una mierda! Desde mañana dibujaréis las hojas muertas del otoño. ¿Sabéis? Las más cromáticas y bellas son las del níspero... Y así aprendimos botánica y... a dibujar del natural. La multicolor y abigarrada exposición de fin de curso, fue un gran éxito. Durante el segundo curso Benito mandó traer un camión de arcilla de Budiño y con ella empezaron las clases de modelado. Eran sus lecciones, alegres y lúdicas. Tras la arcilla, llegó el granito de las canteras de Pazos de Reis y pronto sonó allí " música de cantería..."

 El joven profesor, además, fundó la revista cultural "TUDE" en colaboración con sus alumnos, que fue órgano difusor de arte, literatura y pensamiento del colectivo estudiantil. Fue nombrado Director Honorario por toda esta ejemplar labor y se le tributaron homenajes y banquetes en su honor.
 A los pocos días de finalizar el curso 1935-36, comenzó el cataclismo de la guerra. Benito Prieto Coussent es detenido en su casa natal de Ribadeo, acusado de simpatizar y ayudar a obreros y anarquistas y conducido, precisamente, al presidio de Tuy, a pocos metros del Instituto que acababa de dejar días antes.

Durante este oscuro y trágico episodio en la cárcel, que marcará en adelante y para siempre al hombre y al artista, Prieto realizó una serie de 24 retratos de sus compañeros presos, unos conocidos y otros movido por la compasión y fraternidad ante el terror. Salido de la cárcel es llamado a filas e incorporado albatallón Zaragoza 530, que se dirige al frente de batalla. Recibe orden de ser apartado de filas y presentarse en el Monasterio de Guadalupe, donde permanecería recluido hasta el final de la contienda, conviviendo con los frailes, meditando, leyendo y pintando. Dejó allí varias obras. En 1940 contrae matrimonio con Antoñita Rejón, joven farmacéutica y maestra granadina, a la sazón en ejercicio por tierras gallegas. Trasladaron su residencia a la localidad granadina de El Padul. Allí pasaría Benito uno de los períodos mas felices y fecundos de su vida. Instala su estudio acondicionando un viejo granero familiar, de donde, algún tiempo después saldría la obra más representativa del pintor, su famosísimo "Cristo".
Nacieron sus hijos, Marisol y José Benito.
En Granada, y a pesar su voluntaria vida de retiro en el Padul traba amistad con distintos personajes de la vida social y cultural de la época, como Gallego Burín, García Vélez, Daneo Gentile, Blasco Reta, Gabriel Morcillo, Guirao, González de Vega, Seco de Lucena, Prieto Moreno, Martín Vivaldi, Hermanos Carazo, Pérez Serrabona, Marino Antequera, P. Juan Leal, etc., etc., de muchos de los cuales dejó plasmada la efigie, desarrollando su ya afamada calidad de retratista.

Pero un cuadro tenía continuamente obsesionada la mente del artista: desarrollar una visión nueva y original de un Cristo en la Cruz. La obra, en la que ya venía pensando desde mucho tiempo atrás, fue comenzada a mediados de la década de los 40, e iría tomando forma en una larguísima gestación, no exenta de innumerables vicisitudes y controversias. La génesis del cuadro fue realmente compleja, tanto en la cristalización conceptual y formal como en el tiempo utilizado en su realización, que obligaron al pintor a encontrar soluciones a las problemáticas plástico-expresivas e historicistas que anhelaba, realizando rigurosos estudios arqueológicos, antropomórficos, teológicos y formales que se materializaban en multitud de bosquejos que no llegaban a convencer a su autor y que iba destruyendo cada vez que no lograba liberarse del lastre anterior ("Tuve que quedarme solo como un páramo para desasirme de la influencia de todas las pinturas y todas las versiones") y que iría decantando y llevando al papel o al lienzo la idea anhelada y cuyo colofón es la soberbia serie de ocho magníficos dibujos al carbón que el autor dona ahora a esta Facultad de Bellas Artes y que constituyen el eje conductor de la exposición que contemplamos.

El Cristo (los Cristos) de Benito Prieto Coussent presenta profundas modificaciones con respecto a la imagen clásica de Cristo representado en la cruz. Está considerada por la crítica como pieza de capital importancia en la iconografía religiosa y una de las obras de arte religioso más importantes de este siglo.
 El cuadro fue presentado en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid de 1948. Obtuvo medalla en aquel certamen, renunciando el autor a tal honor y premio para poder mantener la propiedad sobre el cuadro.
El impacto social de la obra fue enorme, dando lugar a multitud de críticas y comentarios a favor y en contra, de lo que se hizo eco la prensa nacional e internacional.   "El Cristo" catapultó instantáneamente a la fama a su autor.
El mismo año de 1948, las Galerías Layetanas de Barcelona organizaran una importante exposición para presentar allí el Cristo de Benito Prieto, y junto a la colección de los bocetos preparatorios del cuadro, que lo acompañaban figuraron obras de Zurbarán, Pedro Berruguete, Juan de Flandes, Luis de Morales. Una vez calmadas las aguas, (no del todo, puesto que Prieto llegaría a pintar otras tres versiones de su  Cristo), el pintor, continúa su carrera como retratista, simultaneando su trabajo entre Madrid y Granada, llegando a realizar una amplia nómina de obras.

Pasó dos años, 1955 y 1956 pintando en Turquía (Éfeso y Estambul) donde realizó entre otras obras, el retrato del héroe nacional turco Atatürk y un magnífico  paisaje "Ruinas de Éfeso",  hoy en la Banca Francesa, en Madrid que se cuenta como una de las escasísimas incursiones de Prieto en el arte del Paisaje.
En 1958, viudo de su primera esposa, contrajo matrimonio con Amparo Serrano, doctora en farmacia. Trasladan domicilio y estudio a Granada.
En 1971, inaugurando la madrileña Galería Bética, se reúne buena parte de la obra del pintor, en la que sería la primera y casi única exposición individual de Prieto, siempre descontento de su obra y reacio a exponerla. Allí se encontraban, entre otros, cuadros tan emblemáticos como los retratos del Dr. Barnard, carbón preparatorio y óleo final, El Cordobés  novillero, y el maravilloso "Padre Damián".
En 1983, Benito Prieto Coussent ingresa en la Real Academia de Bellas Artes Nuestra Señora de las Angustias de Granada, ocupando el sillón de D. Gabriel Morcillo, artista a quien Prieto admiró profundamente. Como pequeño regalo a la Academia que le recibía como numerario, el artista donó su Padre Damián.
En el discurso de ingreso en la Academia (de texto edificante, lapidario y sabrosísimo, cuya lectura recomendamos sinceramente), nuestro artista formula un verdadero postulado de filosofía, pintura y arte. Es uno de los escasos escritos con los que hoy podemos contar de su pluma.
Benito Prieto Coussent ha expuesto en el Palacio de Cristal del Retiro, Madrid, y Galería Layetana de Barcelona en 1948. Biblioteca Nacional de Madrid, Sociedad de Amigos del País y Catedral de Málaga, Casa de los Tiros de Granada en 1952. Centro Artístico, Monasterio de Sto. Domingo y Diputación de Granada en 1953. Casino Cultural de Atarfe, Granada en 1964.  Pazo dos Reyes Católicos en Santiago de Compostela en 1970. Galería Bética de Madrid en 1971. Banco de Granada y Palacio de la Madraza, Granada en 1983. Galería  L'Aguada de Granada y Galería de  La General de Granada en Madrid en 1985. Primer Encuentro Hispano-Árabe de Almuñecar en 1988. Casa das Artes de la Concellería de Cultura de Vigo y Exposición "Granada, un proyecto para el 92"  de la Universidad de Granada en el Hospital Real en 1992 y en el Centro Cultural Caixavigo, Vigo en 1996.
 En la actualidad, (fecha que escribimos este artículo 1997) Benito Prieto trabaja en la realización de un cuadro de grandes dimensiones, destinado a conmemorar el mensaje de paz del Papa Juan Pablo II, y en el retrato oficial del Presidente de la Xunta de Galicia, Don Manuel Fraga Iribarne.

Hay obras suyas en museos y colecciones de Estados Unidos y Méjico. En ciudades como La Habana, Buenos Aires, Estambul, Estoril, Londres, Madrid, Barcelona, La Coruña, Vigo, Tuy, Granada, Las Palmas de Gran Canaria.Y entre otras, en las colecciones del Ministerio de Educación y Ciencia, Banco Nacional de París, Diputación Provincial de Lugo, Parroquia de Galdó (Vivero), Monasterio de Samos, Monasterio de Guadalupe, Decanato de la Facultad de Farmacia, Facultad de Bellas Artes "Alonso Cano" y Rectorado de la Universidad de Granada, Real Academia de Bellas Artes y Museo de Bellas Artes de Granada. Señores de Marañón, Vallejo Nájera,  Marques de Magallanes, Natalia Figueroa, Duquesa de Alba, Carlos y Emilio Zurita, González de Vega, Prieto-Moreno, Castro Nievas, Martín- Vivaldi, Gallego Burín, Gentile, Alfredo Danao, Enrique Hernández, García-Vélez, Osorio Morales, Excma. Sra. Dª Corona González, Infante don Fernando de Baviera, Conde de los Gaitanes, Condesa de Santovenia, Conde de Barcelona, Doctor Cardenal, Piñerúa, Aróstagui, etc., etc.

F. Gil Tovar escribió:

"Si hubiera que hacer una definición telegráfica de Benito Prieto como pintor, podría decirse: Magnifico dibujante. Realista expresivo, es decir, clásico y moderno. Apasionado en la concepción y mental en la ejecución. Artista integral, del corte de los del Renacimiento, duro y sensible. Y eterno repulsivo de las medias tintas."

Personalmente, me adhiero y suscribo plenamente esta definición. Este es Benito Prieto Coussent.

 
Luis Ruiz Rodríguez
Profesor Asociado
Departamento de Pintura
Facultad de Bellas Artes
Universidad de Granada
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